Jamás juzgaré mis actos con objetividad.
Así que ya puedes tratar de convencerme que si eres bueno hasta quizás te crea.
Parece que mis ideales salieron volando, pocas cosas permanecen a mi lado así que más me vale aferrarme a algo pronto o desaparecerá todo lo que queda de mí.
Decir todo es demasiado.
Qué más me da que parezca inestable e insegura. Aprendí que los prejuicios solo sirven para ocultar nuestra envidia.
Esta vez no seré yo quien trate de convencer a nadie con nada, manipular nunca se me dio bien y al final, la naturaleza quiere volver a su estado más primitivo.
Toda verdad oculta sale a la luz.
Déjame que me esconda detrás de esta máscara hasta que consiga deshacerme de ella sin desvanecerme.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario