No es frustración es simple tristeza.
Comprobar que eres una completa desconocida para ti misma. Por un lado, como ya dijo Jack, aquello de " la capacidad de sorprenderme a mí mismo". Por otro, sentir que tu cuerpo cada vez se aleja más de tu mente.
Me dejo volar y mi cuerpo continua activo, despierto, dinámico. Tratando de seguir con todos los procesos requeridos para que la sangre pueda llegar a mi cerebro y esa mente continue escupiendo ideas.
Sí, es mi cuerpo la gran máquina que alimenta mi mundo paralelo.
¿Es paralelo la palabra adecuada?
Lo desconozco.
No importa, me digo. El problema radica en que mi cuerpo solo vive para nutrir mis pensamientos.¿Es eso un problema en realidad? He de suponer que sí.
Que las personas tratan de vivir aquello que llaman realidad, en busca de una verdad absoluta que les conduzca al placer eterno.
Al final, placer.
Yo también encuentro placer en esto de vivir en otro lado.
¿Qué hago con todo aquello de la verdad...?
Lo que importa es el fin, no los medios.
Esto de autoconvencerse es una auténtica pasada,
domingo
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