viernes

H de Histeria

¿A quién no se le da bien perder los nervios?
La clave es saber absorber esa energía negativa y reconducirla por el buen camino, allá donde no pueda tener ningún contacto con ninguno de esos sentimientos almacenados que florecen espontáneamente tan de vez en cuando. Ser una histérica no es más que exteriorizar esa inseguridad de una manera agresiva. Quizá nosotros tengamos eso que los animales no tienen, la autocontención; la capacidad de poder expresar o manifestar tales sentimientos o pensamientos de la manera que más adecuada nos parezca. Porque siempre que alguien hace algo, hay detrás un motivo que le impulsa a hacerlo. Ya sea las ganas de despojarse completamente de ello, estirparlo de cuajo por la boca o simplemente reflexionando, desmenuzando palabra por palabra y detrozando lo que pueda quedar de ellas.
No soy una histérica, sino que a veces me dan ataques de espontaneidad.

No hay comentarios: